BUENO BONITO Y FEO DE VIDA UCAB

Lo bueno, lo bonito y lo feo de VidaUCAB

Decidimos preguntarle a varios estudiantes sus percepciones sobre aquello que considerarían lo bueno, lo bonito y lo feo de esta inciativa hecha por y para estudiantes. Tanto para quienes consumen nuestro contenido desde afuera, como para aquellos para quienes VidaUCAB se ha convertido en un lugar de trabajo. ¡Arrancamos!

Lo bueno

VidaUCAB, para muchas de las personas entrevistadas, representa un espacio para poder hablar libremente y con confianza de la UCAB… De lo que representa para todos, lo que nos gusta y lo que no.


“Lo bueno de VidaUCAB es que es un espacio en el cual puedes ser todo lo intenso y gallo que quieras ser. Además, puedes discutir sobre procesos internos de la universidad, por qué son así o cómo mejorarlos”… José Youssif, miembro del equipo.


Otra cosa buena puede ser que, al participar en el equipo, estás aportando algo a nuestra Alma Máter haciendo algo que te guste. Así lo asegura Hillary Frontado, quien formó parte del equipo de reporteros hasta hace unos meses. “Me ayudó y creo que lo hizo con todos los redactores que estudiamos Comunicación Social, a practicar un poco más lo que es la carrera e irnos fogueando para el momento de graduarnos y ejercer”, afirma.

Además, Hillary indicó que lo bonito es que todas las personas que trabajan por VidaUCAB lo hacen porque quieren la universidad  y eso se siente.

Por otro lado, Adriana Toro, creativa dentro del equipo de VidaUCAB nos dijo que considera que lo bonito es que es un espacio que permite conocer personas de distintas carreras y ver que tenemos algo en común, más allá del Magis.


Lo bueno, lo bonito y lo feo de Solarium


Lo bonito de VidaUCAB

Ariannid Rivas, estudiante de Sociología, piensa que lo bonito es que “es un espacio colorido cercano a los estudiantes. Tiene jocosidad y en términos generales es divertido seguirlos”. Igualmente, como una característica positiva resaltó que generamos contenido informativo para las cosas que se dan en el campus universitario.

Por su parte, Youssif identifica como algo bonito el espacio: la oficina de DIDES. «Junto con la terraza y el salón de reuniones, le dan un toque particularmente hogareño y familiar al estar ahí, que no suele sentirse con respecto a otros espacios institucionales. Este es un espacio que te invita a sentarte y quedarte”.


“Me permite conectarme con la realidad ucabista. Con ser agentes de cambio, así sea chiquitico. Que yo pueda, el día de mañana, reconocer a mis compañeros. Crea una comunidad, una microfamilia en la que todos sufrimos lo mismo, pasamos por lo mismo y todos estamos enamorados de la UCAB, quizá por diferentes razones,  pero compartimos ese amor”… Ariannaly Pea


Ariannaly Pea, estudiante y también perteneciente al equipo, asegura que una de las cosas más bonitas es el desarrollo de un sentido de pertenencia, expresar el amor por la universidad.

¿Y lo feo?

Sí, ni siquiera el portal más chévere y con el equipo más fabuloso de la UCAB se escapa de tener algunos defectos. Por eso no podemos dejar por fuera algunas cosas que, a lo mejor, no gustan tanto a los Ucabistas.

Desde dentro de la familia VidaUCAB, José Youssif señala que algo “feo” podría ser “la falta de estructura de un horario fijo”. Sin embargo, reconoce que quizá se trata de que todos pertenecen a carreras distintas y nunca se ha podido establecer algo más constante. “¡Ah! Y que te prometen Nestea en las reuniones y luego no te lo dan. Ahorita nos están prometiendo Nutella. Vamos a ver qué pasa” (risas).

Ariannid Rivas piensa que lo feo es que no da un paneo real de lo que se hace en La Católica. Es decir, no cree que preste el servicio de informar realmente sobre las actividades que aquí se dan. Lo que realmente piensa al momento de escuchar su nombre, es que se enterará de todo lo que va a pasar en la universidad, y esto a veces no ocurre.


“Me parece que hacia eso debería dirigirse el portal. Por el simple hecho de hacer referencia a una dinámica que se sostiene allí y creo que más bien están siendo un sitio de reportajes sobre lo que “ya pasó” y no de lo que podrías hacer dentro de la universidad. Eso es lo que creo que puede mejorarse…


Con respecto a esto, Adriana piensa que algo feo es que“no podemos plasmar todas las ideas, bien sea por censura o por falta de presupuesto y que no conseguimos patrocinio para crecer aún más como marca”.

¡A un año de nuestro nacimiento!

Lo que sí no se puede negar, es que a un año de la creación de este portal, existen muchas cosas en las que trabajar y otras que, indudablemente, hemos hecho excelente. Y siendo nuestra tarea principal llevarles lo positivo y lo negativo de la universidad, sería absurdo no aplicarlo con nosotros mismos.

Con lo malo y lo bueno, somos un proyecto por el que trabajamos día a día, y es por ustedes. Por nuestra universidad. Estamos comprometidos con seguir adelante y seguir creciendo juntos. Hoy queremos agradecerles. ¡Gracias por hacer esto posible! ¿Y a ti, qué te parece lo bueno, lo bonito y lo feo de VidaUCAB?

¡Ah!, por cierto: ¡Feliz cumpleaños VidaUCAB!

Escrito por: Violeta Odreman.

Sabrina

Sabrina D´Amore y su pasión por el periodismo

Súper simpática sin ser falsa en ningún momento. Profesional pero sin ser excesivamente formal. Inteligente y comprensiva, llevando una conversación con un completo desconocido de la manera más llevadera y amable posible.  Era demasiado fácil enamorarse de Sabrina como persona. Ella tiene 21 años, vive en La Guaira, no dice groserías, ama el periodismo con locura y está a punto de graduarse de Comunicación Social.

Periodismo en Venezuela, un reto

Sabrina empezó a escribir desde que estaba en bachillerato, abrió un blog y hablaba de todo. De la cotidianidad, de lo romántico y lo rosa, algunas veces escribía historias que tenían continuidad semanal. Entró a la universidad, y lo tuvo que dejar por falta de tiempo. Pero en el mismo momento en el que lo dejaba, empezó a gestarse en ella otra manera de escribir, una que consideraba más útil y con un mejor propósito: descubrió que podía ayudar a los demás a través del periodismo.

Empezó a plasmar realidades que quizá la gente que las vive no es capaz de manejarlas y no tienen la voz para hacerlo. “Tú puedes ser esa voz, y creo que ahí está lo bonito. Puedes ayudar de cierta manera, quizá no puedes intervenir o no puedes accionar más allá del hecho de contarlo, pero ya contarlo es importante y creo que las cosas hay que contarlas para que quienes realmente puedan ayudar, sepan lo que está pasando”, comentó la estudiante de décimo semestre. Y es que Sabrina escribe bien, escribe bonito, siente que puede transmitirle algo a la gente, darle una voz a aquellos que no la tienen.


“Si un árbol se cae en medio de la nada, y nadie lo ve no va a pasar nada, pero si una persona lo ve y lo cuenta entonces alguien va a poder solucionarlo”


Sintió un profundo dolor cuando la concentración de periodismo no abrió el año pasado, especialmente en estos momentos paupérrimos en cuanto a libertad de prensa y flujo de datos. En estos momentos en donde parece que nada puede salir bien, que no vale la pena intentar hacer algo. En esos momentos de decadencia y oscuridad es donde ella piensa que más se necesita de personas que hagan un esfuerzo y trabajen bien. “Tuve la oportunidad de hacer eso acá y de aprender de ello”, dijo Sabrina. Ella siente que de una manera u otra aventaja muchísimo a los periodistas venezolanos.

Sabrina bloguera vs Sabrina periodista

Ella cree que no ha cambiado, sino que ha descubierto otra parte de sí misma. Siente que la Sabrina de antes era mucho más romántica e idealizaba mucho más la vida. Aunque todavía no ha perdido esa parte, ha sabido integrarla con su parte más analítica y fría que va más allá de la idealización.

Un estilo de afrontarse a la vida que se extrapola a otras relaciones en su vida.“La vida no es un cuento color de rosa donde todo es hermoso y bonito, hay otras partes que hay que saber analizar con cabeza fría, y ante esas dificultades se necesita tomar un impulso para hacer las cosas cada vez mejor. Si voy a hacer algo lo voy a hacer bien. Si no, no lo voy a hacer”, enfatizó.

Ante la pérdida

Cuando tenía 14 años su mamá falleció de cáncer y su relación con el elemento muerte cambio: “siento que es egoísta cuando quieres que una persona no se vaya solo por ti. ¿Por qué no dejar que esa persona descanse?”, expresó Sabrina. Siempre tuvo eso muy claro, tenía que seguir adelante por ella, “ya no la voy a ver sufriendo. Yo estoy bien porque sé que mi mamá ahora está bien”.


Nathasha Contreras, más que una cara seria


Sabrina piensa que la pérdida es inevitable y que lo importante es vivir hasta que llegue. Ese espacio antes de que llegue es lo que se tiene que disfrutar. “Quizá es en parte por como pensaba mi mamá. Siempre alegre hasta el final, siempre con nosotros. Y así deberíamos vivir la vida, sin dejar que las pérdidas le ganen a las cosas buenas”, resaltó.

Dentro de pocos meses, Sabrina se graduará y tendrá que dejar atrás Venezuela, y es fácil ver las semejanzas ante esta otra pérdida. Disfrutando y aprovechando cada momento que le queda en el país mientras se mantiene estoica, independiente, intrigada y emocionada ante la idea de estar sola y probar estudiar o trabajar en otro país, en el que el socialismo no la haga huir nuevamente.

De ausente a identificada

Las autoridades que suelen estudiar la identificación de los estudiantes con la universidad suelen encontrar cuatro grupos: los totalmente identificados con la UCAB, los que se identifican solo con la UCAB como institución, los que se identifican solo con los estudiantes de la UCAB, y los ausentes. Estos últimos no se identifican ni con la institución, ni con los estudiantes. Sabrina cree que ella se encontraba dentro de los ausentes.


«Creo que yo en un principio era de los que iban a clase y se iba. De un semestre para acá, quizá el tema de VidaUCAB cambió eso. Yo empecé como servicio comunitario pero de verdad le he agarrado demasiado cariño. Fue una manera de integrarme, algo que no había logrado porque no me identificaba con ninguna agrupación. VidaUCAB me dio la oportunidad de hacer lo que me gusta, de conocer gente, de pertenecer a algo. Antes, venia, estudiaba y me iba a mi casa, eso era. Entonces quizá estoy saliendo, saliendo tarde del espectro de los ausentes»


Siente que le va a doler perder su rutina en la universidad y se lleva de VidaUCAB “gente demasiado increíble, gente con la que me identifico mucho y que si los hubiera conocido antes, hubieran sido mi grupo de la universidad. Un grupo de esos con los que cada uno de nosotros fantasea. El grupo de los reencuentros años después de graduados. Un grupo que va más allá de los amigos de la carrera. Quizá eso me hubiese pasado si los hubiera conocido antes, porque son gente increíble”, concluyó.

Se va tranquila, además, porque sabe que pudo aportar a VidaUCAB algo que le faltaba: mucha estructura. Porque hay que admitirlo, a veces podemos ser desordenados, pero quizá, también eso es parte de nuestro encanto.

Escrito por José Youssif.

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El rugido en La Colmena

No ha de sorprender que Gran Radio Riviera, una agrupación con un título compuesto tipo La Vida Boheme y que hace referencia al tercer disco de Metronomy, haga eco en los iPods de tantos jóvenes en la Caracas fantasmal de hoy.

Dos de sus miembros son estudiantes de la UCAB: Sebastián Crespo y Juan Velasco, los frontmen. Cuentan que la banda nace en el Colegio Santiago de León de Caracas con el nombre Los dinosaurios.

Desde un inicio, la influencia de artistas de los años ochenta, como Charly García, se hizo evidente.  Su determinación por formar parte del circuito de rock indie de la Caracas de su bachillerato, los llevó a ganar el Festival Intercolegial Nuevas Bandas en 2013.

–¿Por qué el cambio de nombre? –pregunto. Sebastián responde:

–Sentíamos que Los Dinosaurios era un nombre muy inmaduro. Primero decidimos cambiarlo a Dinosaurio. Me gustaba, era bastante cool porque era una sola palabra, se te quedaba en la mente. Pero en cuestiones de marketing, tú buscas Dinosaurio donde sea y te salen dinosaurios. En cambio buscas Rawayana y te sale Rawayana. Buscas La Vida Boheme y te sale La Vida Boheme.

El primer disco

Tanto, su primer disco, fue lanzado en marzo de este año. Las diez canciones del disco han llenado los espacios de Cusica un par de veces ya. Su presentación en El Cerrito fue retratada por varios medios virtuales y stories acompañados de chillidos en Instagram.

La producción contó con personajes como Alejandro Sojo, de Los Colores; Rafa Pino, quien cuenta con una nominación a los Grammys Latinos en el género folk; y Wincho Schafer, hace unas décadas bajista de Sentimiento Muerto. A través de teclados que apuntan a lo retro y coros pegajosos, quisieron hacer un álbum que hiciera eco del amor y las heridas que deja. Y vaya que el amor los ha seguido estos meses.


Lo bueno, lo bonito y lo feo de los ucabistas


En temas como el single promocional que mencioné al inicio de este escrito, Victoria, se escucha la auto obsesión y la renuencia a dejar una relación. Todo entre synthlines que recuerdan a Two Door Cinema Club y coros que reviven una banda que explotó muy rápido, Fuego Montevideo.

Impaciente comienza con un bajo que hace de The Cure una banda criolla, que emparenta a Gran Radio Riviera con tlx, la banda marabina. Las vibras que buscan transmitir son explícitas, inescapables. No obstante, me gustaría que en lo lírico, sus canciones se escapasen de ciertas rimas fáciles y  profundizasen en los desganos del corazón.

“Hiriente como la metralla, la ráfaga amorosa provoca entorpecimiento y miedo: crisis, revulsión del cuerpo, locura,” alguna vez escribió Roland Barthes. En la mayoría de los casos, la locura en Tanto está bastante controlada, va con una pastilla de por medio.

Una banda más que pertinente

Creo que es seguro apuntar, también, que Gran Radio Riviera es una banda más que pertinente. La ciudad está llena de espectros, sí, pero eso obliga a que cada vez nos fijemos más en lo virtual, en nuestras pantallas. Bien lo explica Simon Reynolds en su libro Retromania, el pop hoy está adicto a su pasado. La máquina del tiempo que es Internet nos ha hecho producir cantidad de revivals y remixes.

En los años donde el vaporwave y vídeos de música como el de Walk It Talk It proliferan en cada laptop, ni siquiera lo que algunos llamarían una república bananera, se escapa del resto del globo. La agrupación de Curly, Juan, Ricardo, Erick y Diego son un vínculo genial, bastante representativo, de las dudas que comparte el globo entero.


Fabiana Giacobbe: ucabista y moitera de corazón


“También quiero ser cineasta, dedicarme a la industria audiovisual,” comenta Crespo sobre sus estudios de Comunicación Social. “Yo no sé si podría vivir al cien por ciento de la música, necesitaría tener a juro algo más conmigo, llevar algo más en mi viejo”.

A Velasco, abogado in-the-making, se le ve de tanto en tanto en saco y corbata por los pasillos de la Católica. Pero no quisiera separar sus dos pasiones. Los acompañe o no la música y su nostalgia por el amor a futuro, no cabe duda que el rugido de ambos que nace en la colmena, es en el presente una imagen de la Caracas cosmopolita que no desaparece.

Es de esperarse que / esta ilusión se dé solo un instante. Son palabras que zumban en tu oído mientras corres al salón de clases entre saludos y falsas sonrisas. O que zumbarán, si antes de estas líneas no conocías esta banda. A mí me hacen recordar una tarde con Juan en la playa, entre infinitas risas y cuentos sobre la Colonia Tovar.

Así, se unen la nostalgia y lo contemporáneo entre los acordes de un tema, y los de nueve otros también. Bailemos velozmente mientras invaden la radio, mientras la capital se mantenga parte de un mundo interconectado.

Escrito por Carlos Egaña.

Foto cortesía de Billboard.

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Nathasha Contreras, más que una cara seria

La primera vez que vi a Nathasha Contreras fue en la entrada principal de la biblioteca. Ella era la encargada de tomar la foto que iba a acompañar mi historia de vida para VidaUCAB… Una foto en uno de los lugares más bonitos para la gente de otras universidades: los baños de la biblioteca. Recuerdo haber subido por el ascensor junto a ella y un amigo, en silencio, hasta piso dos. Seguramente allí estaría el baño de hombres abierto.

Después de revisar si el baño estaba vacío, y de que un amigo estuviera afuera «cantando la zona»le dije que podía entrar. Yo esperaba al frente del lavamanos sin saber muy bien qué hacer.

Nathasha se había mantenido seria todo este tiempo, apenas le había escuchado decir un «hola, ¿cómo estás?». En ese momento abrió la puerta de uno de los cubículos, enfocó con su cámara la poceta y, tras acomodar la luz, me dijo: «dale, en la poceta, siéntate».

Durante todo ese tiempo yo estuve posando precariamente y ella sacándome fotos desde la puerta del cubículo. Su cara no cambió. Ni siquiera cuando escuchamos bajar el agua en el baño de al lado. Ni siquiera cuando salió un estudiante y se nos quedó viendo fijamente hasta que salió del baño.

Su cara de seriedad no cambió. No hubo ni una mirada de pena hacia el chamo, ni una mirada de reproche para mí -que no revisé bien el baño-.

La cara más seria detrás de VidaUCAB

Cuando terminamos y nos despedimos, no tenía ni las mínima idea de nada… ¿Quién era Nathasha? ¿Le caí mal o le caí bien? ¿Me odiaba o le daba igual? ¿Era la primera vez que le tomaba una foto a alguien en el baño de biblioteca? Solo una cosa me había quedado clara en ese momento: qué profesional es esta chama.

Y es que Nathasha lo sabe. Es de esas personas con «cara seria». Pero después de conocerla y ver mucho más allá de esa actitud, que de una manera u otra ella entiende que podría afectar a los otros, ves a una persona con una gran disposición a ayudar a los demás.

A Nathasha le encanta crear y lograr que las ideas de otras personas se hagan realidad. A veces poniendo demasiado de ella misma en el proceso. Asimismo, siente que tiene que cambiar las cosas malas del mundo, y cuando sabe que está haciendo las cosas bien y arreglando lo que está mal, no le importa como los demás la vean.

A pocas semanas de terminar la carrera

Una de las cosas por las que siempre luchó esta estudiante de décimo semestre de Comunicación Social – mención audiovisuales, fue por cambiar la percepción de la típica estudiante de comunicación social. Una carrera donde suelen existir muchas evaluaciones en grupo, y es muy fácil «tirársela al hombro». Eso sí, cuando hay amor por lo que se hace, se pueden aprovechar las herramientas y sacarles el mayor provecho.

Es ahí donde radica su amor por la UCAB: nuestra Alma Máter te da muchas más herramientas para ser integral. Y este amor también se refleja en su continuo reclamo al «magis»y aquellos que están a cargo de la universidad, tanto a nivel estudiantil como institucional.


«Hace falta gente a la que de verdad le importen los otros, no que solo lo digan. Quizá esto debería empezar por las escuelas. Lo humano debería estar primero… A pesar de que de una manera u otra todo ha desmejorado con el país. El país se construye desde adentro, y a veces el magis termina quedando solo en lo escrito»…


Una decisión difícil

Contarle a tu familia que te vas a cambiar de carrera, como lo hizo Nathasha de Psicología a Comunicación, nunca es fácil. Peor aún en un país como Venezuela, en el cual todos parecen estar contra reloj. Ya sea por terminar una carrera o hacer algo antes de que suceda alguna cosa en el país de lo posible.

Y es que decirle a tu familia que vas a empezar otra carrera viene con muchas más presiones de lo que debería. Ya que a pesar de que la familia de Nathasha fue comprendiéndola y apoyándola poco a poco, la mayor presión venía de sí misma…

Presiones que se montan sobre nuestra espalda, que no sabemos si son nuestras, de nuestros papás, de la sociedad o una combinación de todas.


Alessandro Varuzza: ante la adversidad, la mejor cara


Ayudando a los demás desde lo que más ama

Empezó a estudiar a Psicología porque quería entender cómo ayudar a la gente, pero terminó entendiendo que su lugar no estaba ahí, que no era lo que quería. Así, después de un año sumamente difícil a nivel personal, en el cual perdió a una tía muy cercana que era periodista, y de sentir que comunicación era lo que siempre había querido, tomo una decisión que le costó mucho.

Pero, definitivamente, fue una decisión en la que encontró fusionar dos elementos importantes: hacer lo que le gusta y ayudar a los demás desde la producción. «Lo que la gente quiera hacer delante de cámaras y de eventos, yo puedo llevarlo a la realidad como quiera. Si hay un evento que hacer, me voy a desvivir como nadie para que se logre». explica.

Después de más de un año y medio siendo beca en VidaUCAB, se lleva muchos conocimientos y herramientas. Pero, sobre todo, se lleva amistades que pudieron ver más allá de su seriedad. Y es que nunca imaginó que VidaUCAB le iba a importar tanto. Así, asegura sin titubear: «pasé de ser solo una beca a tratar con personas increíbles que lograron entender que no es que los odio, sino que esta es mi cara«.

Escrito por José Youssif.

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Lo bueno, lo bonito y lo feo de Solarium

En este lugar venden mucha comida. Desde sándwiches, hamburguesas, granjeros, bebidas y todo tipo de chucherías, hasta tortas y donas, entre otros. Así que te invitamos a conocer la opinión de algunos estudiantes y sus percepciones sobre uno de los espacios más alejados de la universidad para algunos: Solarium. Y pues ¿cómo no? ¡Empezaremos con un estudiante de Ingeniería!

Lo bueno de Solarium

“Una de las cosas buenas que tiene Solarium es la cercanía que tiene con el edificio en la que pasamos la mayoría de nuestro tiempo mientras estamos aquí. Es muy chévere porque  no tenemos que caminar hasta la feria o hasta módulo 3 para poder comprar algo de comer”, comenta José Rodríguez, estudiante de esta facultad.

Además de esto, José agrega que otro elemento positivo son los precios. «Son un poco más accesibles que lo que puedes conseguir en modulo 3 y en la feria. También el hecho de que se encuentre cerca de los centros de estudiantes, específicamente del de ingeniería”.


Lo bueno, lo bonito y lo feo de estudiar en Venezuela


Por otro lado, Ariannid Rivas, estudiante de último año de Sociología, señaló como algo bueno el hecho de ser un espacio donde se integran los centros de estudiantes y es posible encontrar todo lo referido a representación estudiantil. Para ella, sirve como un lugar de “integración” al otro lado de la universidad.

En este punto cabe acotar que, durante nuestro arduo proceso de trabajo reporteril, nos dimos cuenta de que otra carrera que frecuenta mucho este espacio es psicología. Por eso decidimos conversar con algunos estudiantes de esta carrera.


“Lo bueno es que los conos son súper baratos. Creo que tiende a ser la comida más barata y rápida de la universidad. Pienso que, usualmente, consigues muchos más lugares para sentarte que los que encontrarías en feria. Algo negativo es que a veces hay mucha bulla”. Rafael Escobar, estudiante de psicología.


Lo bonito

José Rodríguez señaló como algo “bonito” que es un espacio distinto a todo lo demás que podemos encontrar en la universidad. Por ejemplo, si lo comparamos con la feria, que es el sitio de concentración por excelencia.

En este sentido, para la estudiante de Sociología, hay otro elemento bonito que resaltar: “parece una plaza, un lugar de encuentro. En fin, es un sitio muy alegre donde se puede estudiar, tomar un café y compartir con amigos”, dijo.


“Creo que es también porque como yo estudio Derecho y siempre me la paso del otro lado de la universidad, me siento diferente cuando estoy en Solarium. Y creo que eso es lo bonito, que te permite conectar con distintas realidades de distintos ucabistas”. José Contreras.


Por su parte José Contreras, estudiante de sexto semestre de Derecho, opina que lo bonito de Solarium es que te permite empatizar con otros estudiantes, sobre todo de ingeniería. Igual le parece algo positivo el que sea un lugar “bastante apartado”, por así decirlo, del resto de la universidad. En sus palabras, sientes como si estuvieras en una UCAB distinta.

Lo feo de Solarium

En cuanto a lo feo -o no tan bonito- José Rodríguez opinó que la distribución del local con relación a donde se paga no es la más adecuada.  Cuando hay muchas personas, eso hace que se genere un colapso y se obstaculice el paso hacia la parte de atrás del sitio, que de por sí algunos consideran un espacio muy pequeño.


“Y pues, tal vez lo feo, que no solo ocurre en solárium, sino también en otros espacios comunes de la universidad, es que es un sitio en el que las personas que fuman pueden hacerlo libremente. No habría ningún problema con eso si no fuese un sitio donde la gente se sienta a comer”… José Rodríguez, estudiante de Ingeniería.


Otro aspecto negativo, según Ariannid, tiene que ver con la música que ambienta el espacio: el reggaetón/trap está siempre a todo volumen. Esta estudiante de sociología añade que, aunque se crea que es algo exclusivo de la feria, se está tornando «un sitio de puro faranduleo».

Otra cosa que no le gusta es que se tiene una percepción sobre este espacio como “exclusivo de ingeniería” y en tal caso algunos estudiantes de psicología, “porque los demás no vamos para allá”.


Lo bueno, lo bonito y lo feo de los ucabistas


Algunas conclusiones

Algo curioso es que, un elemento en el que coinciden casi todos los ucabistas entrevistados, es que sería bueno que aquellas personas que fuman lo hagan de manera más prudente y apartada. Sobre todo de quienes estén comiendo, (incluso personas que también fuman opinaron al respecto con desagrado). Así que ya saben, bájenle un poco a esos humos.

Otro elemento en el que parece haber consenso absoluto es que sus precios, en relación con otros lugares, son muchos más accesibles sin sacrificar la calidad.  Según los estudiantes, la comida es rica y está lista rápido.

Además, lo apartado del lugar, su ambiente, el centro de copiado y el hecho de que haya donde sentarse, lo hacen uno de los espacios predilectos de algunos estudiantes. ¿Y tú, qué opinas de Solarium?

Escrito por Violeta Odreman

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WorldMUN Panamá: un destino aleccionador

WorldMUN es una competencia tipo conferencia de las Naciones Unidas, que se da bajo una modalidad itinerante. Dirigida por la universidad de Harvard y un equipo universitario local de una ciudad anfitriona, este año 2018 le correspondió a la Universidad Católica Santa María La Antigua servir de host en Ciudad de Panamá.

Tras bastidores: el esfuerzo que no todos ven

Luego de todo un proceso interno de selección, la delegación ucabista pasa períodos de entre 9 y 10 meses preparándose sobre temas que estén relacionados con negociación, debate, oratoria, resolución de conflictos y  formulación de documentos oficiales de la ONU.

Además, durante ese tiempo atienden a una serie de competencias que son llamadas “simulaciones”, y que se ejecutan en las distintas universidades de Caracas. Asimismo, también asisten al Modelo Venezolano de Naciones Unidas.

A esto se suma el problema del presupuesto -sí, nadie se salva-. Para sortearlo, pasaron prácticamente un año entero recolectando dinero para poder viajar y llevar a 18 personas. Solo el hecho de llegar ya representa un logro.


“La situación país. No todo el mundo está dispuesto a abrirte las puertas tan fácilmente para hacer donaciones, justo por esto, porque no hay plata en el país” Diego Áñez (Head Delegate 2018)


Sin embargo, las personas siempre se dan cuenta de que esto es una competencia que es académica pero va mucho más allá. Quizás sea esa la razón por la que consiguieron muchísimas donaciones y patrocinio.

El destino que nadie quería

Ciudad de Panamá fue un lugar subestimado por nuestra delegación. El resultado fue una muestra de que muchas veces tenemos percepciones erradas y predisposiciones al momento de vivir una experiencia que termina por resultar en sorpresas muy gratas.


“El viaje a Ciudad de Panamá realmente fue increíble. A pesar de ser un destino que ninguno de nosotros esperaba. Los anteriores habían sido en Roma, en Seúl, en Montreal… Cuando vimos Ciudad de Panamá, pensamos: bueno tal vez no es tan bueno. Pero llegamos y la historia fue otra”María Sabater. Delegada


Venezuela y la UCAB presentes

“Los venezolanos somos conocidos por lo buenos que somos en esta clase de competencias y lo volvimos a hacer este año. Terminamos en tercer lugar empatados con la Universidad Metropolitana» afirma Áñez. Y es que además, la delegación de la UCAB ganó 7 de 9 competencias.


Mi vida es un meme


Igualmente los chicos nos contaron que, durante la competencia, todos se encontraban notablemente preocupados e interesados sobre el tema “Venezuela”. Lo que representa algo sumamente positivo, pues les permitió convertirse en embajadores de nuestro país y servir como voceros de las realidades que se viven.

Por otro lado, aseguraron que la gente de Panamá estaba muy pendiente de las delegaciones venezolanas. La amabilidad, el respeto, la atención desmitificaron, al menos en este caso en concreto, todo el tema reciente de la xenofobia panameña hacia los venezolanos.


“Realmente nos recibieron de una manera muy bonita. Tanto de parte de los organizadores de la competencia, como también de los organizadores de Harvard. Se paraban a aplaudirnos cuando mencionaban a nuestro país. Una de las cosas más gratificantes fue y es saber que estábamos siendo escuchados… En Panamá y en el resto del mundo” Diego Santana. Delegado


Lo que realmente cuenta: el WorldMUN Spirit

El verdadero sentido de participar en este tipo de actividades es la motivación de ir a delegar no solo “para ganar” sino para conocer a las personas, de propiciar el fortalecimiento de  principios y valores. Fomentar el encuentro y unión de países y la interacción cultural.

La experiencia que adquirieron como delegación, la responsabilidad de representar a Venezuela y a nuestra Alma Máter son cosas que nos hacen estar agradecidos y orgullosos de nuestra delegación. ¡Bravo muchachos!

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Eileen Arcia: «de los miedos nacen los corajes y de las dudas, fortalezas»

Aunque no lo creamos, las historias de ucabistas que vienen de otras zonas fuera de Caracas son muy comunes. Eileen Arcia es una de ellos, y viene de Puerto la Cruz.

Cuando salió de bachillerato supo que quería moverse, y ampliar sus horizontes. Al principio, pensó en estudiar Comunicación Social, por considerarse una persona muy sociable. Sin embargo, reflexionó un poco y concluyó que lo suyo estaba en una carrera que incluyera todo lo que estaba buscando: “relaciones públicas, manejo de personas, cómo llevarlas, liderar”.


“Puerto la cruz es un mundo totalmente diferente a esto. Nunca había tenido contacto con «la ciudad». No es que puerto la Cruz sea un pueblo, pero, definitivamente, es diferente…»


Lo cierto es que Eileen estaba segura de que ese proceso de mudanza sería mucho más traumático. «O sea, imagínate, yo estudiaba en frente de la playa. Nunca había estado acostumbrada a irme sola, a montarme en un metro o autobús”, explica.

En este proceso, la estudiante considera que su madre es “su heroína”, y que, junto a su hermana, representan pilares fundamentales en su vida. “Aquí en Caracas vive mi papá, mientras que mi mamá y hermana viven en Puerto. Mudarme para acá fue un choque grande, sobre todo por el hecho de separarme de ellas”.

Una vez en Caracas…

Pero supo llevarlo con éxito. Al llegar a la universidad no conocía a nadie, lo que no duró mucho, porque se encargo de hacer uso de su simpatía. El mismo día de su inducción hizo un buen grupo de amistades que mantiene hasta el día de hoy.


“Siempre soy de las que cuando empieza algo lo tiene que terminar, así llore, así me cueste lo tengo que terminar, porque es un reto para mí”…


Además de ser la coordinadora de extensión social de la plancha de Ciencias Sociales “Innova”, y de participar en el MOIT y en el Comunimoit, se encuentra involucrada con la agrupación Scream

Lo bueno es que, según la estudiante, su horario de clases este semestre está bastante suelto. Eso sí, con todo el resto de actividades a las que acude, termina saliendo de la universidad muy tarde.


Roberto Rodrígues: «La UCAB me ha dado razones para apostarle a Venezuel


MOIT y Comunimoit

El MOIT es el Modelo de Organización Internacional del Trabajo, agrupación que hace vida en la universidad. “Fui delegada de la Octava Edición del MOIT… pero Comunimoit es la Responsabilidad Social del este modelo, por lo tanto Comunimoit es el modelo para las comunidades”, explica.

En Comunimoit se trabaja con las comunidades cercanas a la universidad, como Antímano y La Vega. Su campo de acción se expandió este año a cuatro colegios. Se centra en darles diferentes herramientas a los niños de tales zonas para que aprendan a dialogar, a hablar y negociar.


“Nosotros en el MOIT tenemos ese significado de familia y de pertenencia. Y nosotros a los niños procuramos transmitirles los conocimientos de la misma manera, con el mismo cariño y paciencia con la que nos los transmitieron a nosotros”.


Eileen asegura de que la clave está en presentar la oportunidad como un sueño. “Es decir, nosotros éramos chamos que teníamos muchos miedos. Por ejemplo, nos daba miedo hablar o hacer una exposición. Y bueno, les tratamos de enseñar que esos miedos que tú tengas los puedes convertir en fortalezas”, asegura.

Cree, crea, cambia

Un pilar fundamental para alcanzar con éxito tan importante tarea son los valores que sostienen como institución: cree, crea, cambia. Esto no es otra cosa que ayudar a esas personas a creer en su potencial, crear nuevas habilidades y generar el cambio.


“Yo tengo un dicho que dice que de los miedos nacen los corajes, y de las dudas nacen fortalezas”…


Eileen estudia sexto semestre de Relaciones Industriales y fue delegada del MOIT en la novena edición, y coordinadora de Comunimoit en la recién finalizada octava edición. “Para mí Comunimoit ha sido una experiencia súper increíble, que abre mundos y te inspira a dar más de ti. Creo que por eso yo me inspiré a ser la coordinadora, a seguir trabajando para que este proyecto siguiera adelante”, afirma.

Inspirar e inspirarse

“Me gusta inspirar a las personas y a mí misma a lograr lo que sueño. En la vida nada más faltan 20 segundos de valentía para lograr lo imposible. Te sientas, tienes esos 20 segundos y te dices a ti mismo ¡hazlo! Una vez que pasa y te das cuenta de que lo hiciste, te sientes satisfecho».

Algo que definitivamente la mueve es pensar en que los sueños se hagan posibles. Además de esto, se considera una persona con mucha fe, lo que considera un elemento fundamental que le da fuerzas para seguir.

Eileen se considera a sí misma como “demasiado echadora de broma”. Asegura que puede pasar todo el día riéndose. Pasa la mayoría de su tiempo trabajando y en clases. Ama ver películas y series. Según ella, si le preguntas de una película y no la conoce la va a buscar y te dará su opinión y análisis al respecto.


“Hay que vibrar en positivo. Los momentos negativos no definen tu vida, las elecciones que hagas sí. Ellas darán significado a tu vida y tu manera de manejar las situaciones”…


Está convencida de que las personas tenemos “corazones salvajes”: todos somos fuertes, valientes, aguerridos y, en el fondo, no tememos.  A pesar de que existan limitaciones dentro de nosotros, Eileen cree que existe esa fuerza que nos empuja.

“Tú eres el que la escribe, eres quien decide”

Esta estudiante se cuestiona constantemente cómo es que hay personas a las que no les importa lo que pasa a su alrededor. Cree firmemente en que uno mismo es el protagonista de su propia historia, y por eso considera de mucha importancia “estar pendiente de lo que nos rodea”.

Participar en actividades de esta índole le ha proporcionado infinidad de experiencias interesantes. “Creo que, en la vida, cada persona que pasa por nosotros nos deja un poco de sí y también se lleva un poco de nosotros. Para mí la  universidad y Comunimoit ha sido un ejemplo de esto. Y eso me ha hecho crecer mucho como persona”.

Es innegable que todas las experiencias de Eileen, dentro y fuera de las aulas, la han moldeado y han forjado su crecimiento profesional y personal. Mucho de esto, gracias a los valores ucabistas.

«Yo adoro esta universidad. Cuando pienso en cómo sería mi vida si me hubiera quedado en Puerto La Cruz, siento que me hubiese perdido de toda estas experiencias, y peor aún, me hubiese perdido a mí misma. En la UCAB he descubierto espacios para encontrarme, desarrollarme y crecer. Me encontré con esta cultura de amar y servir. Y aunque ha sido una montaña rusa, no lo cambiaría por nada”.

Escrito por Violeta Odreman.

FERIA-min

Lo bueno, lo bonito y lo feo de la Feria

La universidad, como cualquier otra, tiene un sinfín de personas con características muy distintas que suelen agruparse con quienes comparten los mismos gustos e intereses. Estos grupos conformados por amigos tienden a tener sus lugares predilectos para estar en momentos libres o estudiar. En la UCAB, podemos hablar de Cafetín, Solario… ¡Y Feria!

La feria es el perfecto ejemplo para hablar de este tipo de lugares. Aunque, como en todo, hay matices entre quienes odian y aman este espacio. Por eso decidimos investigar acerca de lo bueno, lo bonito y lo feo. ¡Aquí vamos!

Lo bueno: hay opciones para comer cuando el hambre ataca

Sabemos que hay días en los que las jornadas son bastante largas y se nos queda corto el almuerzo. En esas situaciones optamos por comprarnos algo que ayude a amortiguar para sobrevivir el resto del día.

En la feria hay diferentes opciones para comer y, aunque a veces resulte un golpe a nuestro bolsillo, de vez en cuando no cae nada mal darse un regalito y comprarse algo.

Daniel Villegas, estudiante de quinto semestre de Ingeniería en Telecomunicaciones, comentó sobre lo que más le gusta comprar: “La única manera de que yo vaya a la feria es que tenga hambre y me provoquen unas cotufas del kiosquito. Son relativamente baratas y llenan. Además, tienen un sabor que te hace quererlas comprar a cada rato”.

En el caso de que se quiera comer algo más que cotufas la feria ofrece varias alternativas para saciar el apetito y comer en el caso de que el hambre ataque. Sabemos que no es fácil, pero te invitamos a dar una vuelta por cada local y evaluar cuál es la mejor opción para comprar algo en la feria y no morir en el intento.


Lo bueno, lo bonito y lo feo de estudiar en Venezuela


Lo bonito: un espacio para compartir entre amigos

Si algo identifica a la feria es que se usa para todo menos para comer lo que venden en los locales. No hay momento del día en el que se pase por ahí y no se encuentren personas socializando a lo largo y ancho el espacio.

Karen Baptista, estudiante del décimo semestre de Comunicación Social, expresó que desde que entró a la carrera ese ha sido un espacio bastante ameno para compartir entre amigos de toda la universidad. “En la feria he conocido a muchísimas personas que no solo son de mi carrera. Cuando estoy libre me gusta mucho ir hasta allá porque siempre hay alguien con quien pasar el rato, sobre todo cuando se tienen horas libres” explica.

Además de socializar y conocer personas nuevas, el espacio de la feria te permite estar al tanto de muchísimas actividades que se hacen en la universidad. Esto debido a que la mayoría de las veces, es en ese lugar donde se venden entradas para eventos, se reclutan personas para las diferentes agrupaciones de Modelo de Naciones Unidas, entre otras actividades.

Lo feo: demasiada gente, humo de cigarro y ruido

Puede que conseguir una mesa y una silla en la que puedas sentarte en la feria se torne a veces tan difícil como conseguir efectivo por las vías regulares -o no tan regulares-. Hay algunas personas que sencillamente no toleran el lugar por la gente que se la pasa ahí.

Anyuri Sarmiento, estudiante de noveno semestre de Comunicación Social, comenta que ahí se la pasan estudiantes que no tienen nada que hacer. “Puedes pasar por ahí a las 9 de la mañana y luego a las 5 de la tarde y te vas a conseguir a las mismas personas de siempre. Gente que parece que no estudia y no tiene más nada que hacer que farandulear”, afirma.

Anyuri también expresa que estar ahí se torna a veces incómodo por la cantidad de ruido que hacen, el humo de cigarro y las personas queriendo llamar la atención de alguna manera u otra.

Y es que aunque puede sonar un poco hater, no es casualidad que algunos profesores bromeen con el hecho de que sus estudiantes no aprueban sus materias, pero sí “Feria I” y “Feria II”.

En general, las opiniones acerca de este espacio son diversas. Hay quienes la aman, otros la odian y a otros sencillamente les da igual. Lo único que es innegable es que este espacio es icónico en La Católica y todos, aunque sea alguna vez, hemos estado sentados en una de esas numerosas sillas en compañía de nuestros panas.

Y tú ¿Cómo como describirías tu relación con la feria? ¿Amor u odio?

Sociedad de debate

Sociedad de debate: racionalidad crítica con impacto social

Nace en el 2012, pero logra consolidarse en el 2014… La Sociedad de Debate de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) es una organización estudiantil encargada de fomentar el debate parlamentario, modelo de competencia distinto al establishment, que le permite al participante desarrollar una racionalidad crítica.

En este sentido, esta agrupación busca crear una cultura de debate, discusión y disenso que no solo se quede en nuestras aulas de clase, sino que trascienda a nuestra sociedad para generar un impacto social.

Es así como dieciséis estudiantes pertenecientes a la carrera de Comunicación Social, Derecho, Economía y Filosofía se rigen bajo una Jefa de Delegación, un Asesor de Delegación, un Coordinador Académico y un Coordinador de Finanzas. Todo esto para, a través de la práctica de oratoria, negociación y argumentación, generar posturas encontradas acerca de un mismo tema.

Los protagonistas

María Isabel Linares, una de las debatientes de esta agrupación, nos contó que su agrupación está inspirada en la forma de gobierno del Parlamento Británico. Es decir, cuentan con cuatro cámaras: una de gobierno y otra de oposición que a su vez se subdivide, cada una, en una cámara alta y baja. Por consiguiente, cada una de estas cuatro está conformada por una pareja, resultando un total de cuatro equipos de ocho personas.

A pesar departicipar en competencias regionales, su meta anual es participar en el Campeonato Mundial Universitario de Debate en Español. Este evento es organizado por el Consejo Mundial de Debate Internacional, que agrupa a países hispanohablantes y que cada año le da la bienvenida en un destino diferente a cada uno de sus concursantes.


Sociedad de debate triunfa en el Campeonato Nacional de Debate


Dentro de nuestras fronteras, han participado en la Competencia Nacional de Debate, organizado por la Universidad Metropolitana. Allí les otorgaron el Premio Cimet en el año 2017. Actualmente, son acreedores del título de Primera Delegación de Venezuela y Concurso de Discurso.

Este semestre sus planes se centran en asistir en julio a Santiago de Chile, sede de la competencia internacional que forma parte de sus objetivos anuales. Asimismo, están enfocados en mantener el Título de Campeón Mundial en los torneos interuniversitarios regionales.

¿Qué necesitas saber?

El proceso de selección se realiza en octubre. Al igual que otros modelos de competencia, para formar parte de la agrupación se debe adquirir una planilla, realizar una prueba, asistir a una entrevista y luego de ser seleccionado prepararse durante nueves meses para las competencias.

Estos jóvenes están totalmente convencidos de que “el debate potencia la creatividad y crea un ambiente ideal para que se discuta, de forma racional, otras perspectivas”. Además, mantienen como visión la creación de “una sociedad donde exista la pluralidad del pensamiento”.

Así que si te apasiona el tema y te gustaría conocer un poco más de esta agrupación con miras a formar parte de ella, no dejes de estar atento a sus redes sociales.

METRO

Tips para evitar el metro y no morir en el intento

Desde hace algunos años, el Metro de Caracas (@caracasmetro) se ha venido deteriorando motivado a la falta de mantenimiento y a las malas prácticas de los usuarios. Esto ocasiona fuertes retrasos y molestias para las personas que usan día a día este medio de transporte en la capital, entre ellos, los estudiantes universitarios.

A pesar de que poco a poco han reemplazado los vagones viejos por unos nuevos, el servicio sigue siendo poco placentero porque la falta de higiene, los apagones, los retrasos, la falta de aire acondicionado y la abismal cantidad de gente que lo usa han ido desmejorado totalmente este servicio.


Memoria y cuenta de la representación estudiantil: Ciencias Sociales


Probablemente, si estás leyendo esto y eres usuario del Metro has sido victima de lo mencionado y has llegado tarde a la clase o casi en la raya. Sin embargo, acá te dejaremos una serie de alternativas que puedes implementar para llegar a la universidad evitando al metro y no morir en el intento.

Evita el metro sin morir en el intento

  1. Pídele la cola a un pana: estamos seguros de que probablemente conoces a alguien que viva cerca de tu casa con carro y te pueda dar el aventón. En caso de que no viva tan cerca, podrían acordar un lugar céntrico en el que puedan encontrarse. Eso sí, no olvides brindarle algo al pana como agradecimiento.
  2. Viajar en camioneticas: es un método más arriesgado, pero que igual podría funcionar. Todo es cuestión de que traces una ruta y la estudies para poder saber qué hacer en caso de alguna crisis.
  3. Utiliza transportes vía autopista: una alternativa cómoda y segura es utilizar los autobuses que se van por la autopista vía oeste y hacen una parada al frente de la estación de metro de Antímano. Puedes tomarlos a las afueras de la estación Bellas Artes y van en dos direcciones: Las Adjuntas y Ruiz Pineda, cualquiera de las dos sirven para llegar a la universidad. La única parada que hacen antes de llegar a su destino final es en Antímano.

En nuestra ciudad todo puede pasar y es recomendable que siempre vayas un paso adelante del caos que nos rodea. Te sugerimos que siempre tomes tus previsiones para evitar el constante desastre de este medio de transporte y esperamos que nuestros consejos te sirvan en tu próxima travesía.

Escrito por: Erick García.